Nuestro Blog

Fernanda Maturana

La visión de la creadora del exitoso negocio de Bolsas Reutilizables

Fernanda Maturana no se consideraba una persona fiel defensora del medio ambiente, pero reconoce que siempre la ha movido su lado social, por eso cuando se le ocurrió emprender lo hizo pensando en generar un cambio social más que uno ecológico, pero finalmente consiguió ambos gracias a Bolsas Reutilizables, las que, elaboradas con diferentes materiales tejidos, promueven el desuso de bolsas plásticas desechables por unas más duraderas que se pueden reutilizar. “Hoy vi a una señora con una bolsa de Santa Isabel que hicimos el 2010. Han pasado 7 años y todavía la tiene. Lo ecológico es eso, cómo en el camino de usar la bolsa reutilizable, tu no usas más las plásticas desechables”, cuenta Fernanda, Emprendedora Endeavor desde 2009.

¿Cómo comenzó todo? Fernanda sabía que en otros lugares como Europa se cobra un impuesto por usar bolsas plásticas y a su madre que trabajaba en artículos de merchandising le empezaron a pedir bolsas promocionales como las que se ven en ferias en el extranjero: “Descubrimos que no había nadie que lo hiciera y que ahí había una nueva oportunidad de negocio”, cuenta Fernanda quien en esa época tenía 26 años y trabajaba como subgerente en Entel.

fernanda maturana

Fernanda comenzó a cuestionarse por su futuro, si irse a estudiar un MBA o emprender. En Entel la fueron ascendiendo súper rápido, cumplieron grandes metas, pero llegó un momento en el que según ella no tenía más desafíos. “Justo pasó con mi mamá lo de las bolsas y entonces pensé que esto de todas maneras lo iba hacer alguien, era una tendencia”, recuerda.

Se pidió vacaciones para evaluar este nuevo proyecto con su hermano y en una semana crearon una detallada presentación con las tendencias mundiales, justificación económica y materialidades pensando en que se la iban a presentar a Horst Paulmann. “Al final los planetas se alinean y las cosas pasan por algo, hasta el día de hoy me pregunto porqué volvi a la pega un jueves”, cuenta Fernanda, ya que al día siguiente recibió una llamada de su hermano para contarle que un comprador de Jumbo quería las bolsas reutilizables que había hecho su mamá. A Fernanda le preocupaba que su modelo de negocio no tuviera valor agregado, ya que importar bolsas lo podía hacer cualquiera.

“Siempre he sido muy autocrítica y eso nos ha servido mucho. Mis socios siempre me molestan porque creo que vamos a perder a todos los clientes, pero eso me sirve para estar siempre un paso adelante de las amenazas del mercado, para adelantarnos a los riesgos”.

Así plantearon crear un negocio que mezclara la producción nacional con importaciones. “Nos metimos en un cacho que sabíamos que nadie más haría.  Le dijimos al Jumbo que ya teníamos la fábrica, que éramos especialistas en este tema. Por supuesto que no teníamos fábrica ni sabíamos hacer una bolsa. Salimos de la reunión y le dije a mi hermano: imagínate nos ganamos la licitación y nada de lo que le dijimos existe todavía. Tienes que irte ahora a China”, recuerda.

 

fernanda maturana

 

Al día siguiente de la reunión Fernanda renunció a su puesto en Entel, justo el mismo día que cayó Lehman Brothers y empezó la crisis del 2008. “Mi jefe me dijo ¿estás loca? Acá tienes un gran futuro y no tienes nada, ni siquiera una orden de compra”, recuerda, pero ella estaba convencida de su idea. Comenzó buscando galpón, contratando mujeres para trabajar y máquinas de coser.

Así salió la primera orden de compra y como contaban con fábrica nacional estaban comprometidos a entregar un 20% en 20 días y el resto cuando llegara de China. Eran 4.000 bolsas y ellos no sabían cómo hacerlas.  Fernanda llamó a la empresa más grande de Chile de confección para que les hicieran el trabajo pero les cobraron $1.000 por cada una, mientras que ellos vendían la bolsa a $400. Como era la primera entrega Fernanda aceptó, porque además le dijeron que en 3 días podían tener las bolsas que necesitaban. Pasaron esos 3 días y no habían hecho ninguna. “Ahí me di cuenta que si nosotros lo lográbamos hacer, además de tener una diferenciación con el modelo de las bolsas, nadie más podía hacerlo”.

“No teníamos ninguna garantía real, era todo en contra, pero yo estaba convencida de que esto tenía que funcionar”, recuerda. Lograron conseguir los créditos según las órdenes de compra y comenzaron vendiendo las bolsas en Jumbo, luego a Tottus, Unimarc, Falabella, Sodimac y el 2010 abrieron oficina en Perú.

¿Nunca fue difícil convencer a los supermercados o al mercado de que esto era necesario?

“Lo más difícil siempre ha sido financiarnos. Hicimos la pega con el Ministerio del Medio Ambiente, dábamos charlas en los colegios tratando de incentivar que la gente supiera del daño de las bolsas plásticas, hicimos tel trabajo no solo en el desarrollo del producto, sino que también de conscientizar a la sociedad”.

fernanda maturana

 

¿Cuáles son las claves que das como emprendedora?

“Para mí ha sido muy importante el hecho de ser empresa B. Sentimos que si el negocio no es rentable y se debe abusar de la gente, entonces no es negocio. Miro para atrás y pienso cómo me metí en esto y cómo funcionó… Todas las decisiones fueron hechas con una convicción que no sé de dónde la saqué, porque nada decía que esto iba a funcionar, pero tenía una fuerza instintiva y así ha sido todo. Todas las decisiones que tomamos son muy de guata o de corazón y funcionamos muy así, pensamos que nada es tan grave. Al emprender el camino es muy difícil, tuve dos guaguas y en los dos embarazos tuve que estar en reposo trabajando acostada. Sin prenatal ni posnatal, trabajando en la clínica”.

¿Te arrepientes?

“Si ahora tengo una tercera guagua me gustaría que fuera pensando en mariposas y no hacer nada, pero tampoco sé si podré aguantar porque todo esto tiene que ver con la personalidad de las personas. Yo lo he buscado y pienso que si hubiera estado en reposo sin trabajar me hubiera vuelto loca. Empecé a trabajar muy chica, me vestía con trajes de dos piezas, me tenía que disfrazar de vieja para que me tomaran en cuenta y pensaba: de lunes a viernes soy una vieja y el fin de semana sigo teniendo 22 años. Por eso siempre quise emprender y todas estas cosas fueron señales que me impulsaron a pensar que quería tener una sola vida. Hoy mi vida es una y eso tiene cosas buenas y cosas malas porque trabajo 24/7”.

El 17 de mayo el alcalde de Las Condes, Joaquín Lavín lanzó la nueva medida de no usar bolsas plásticas en la comuna, ¿lo ves como un logro tuyo?

“Hay 52 municipalidades que ya tienen ordenanza y cada vez que veo a una persona en la calle con una bolsa pienso “este cambio lo generamos nosotros”. De hecho tenemos oficina en Colombia, Perú, Argentina y México y allá no es como en Chile, acá lo transformamos en una moda. Hoy las tiendas te entregan la ropa en bolsas reutilizables. Nosotros fuimos los que generamos ese boom aspiracional que se transformó en un artículo de merchandising para que la gente entendiera lo que era una bolsa. Me siento parte del fenómeno completo y eso era lo que me movía más, mucho más que la plata. Siempre digo que para ser emprendedor debes tener una pasión muy grande por algo. A veces pasas por momentos tan difíciles o te cuestionas tantas cosas que tienes que tener una motivación muy potente para poder sobrellevarla, por eso a los emprendedores los mueven cosas que son más fuertes que la plata.

Nosotros empezamos hace 8 años y en esa época el ecosistema de emprendimientos era otro. Hoy está muy de moda hacer cualquier cosa y vender por Facebook. Siento que se ha manoseado el emprendimiento. Emprender no es una moda, por eso fracasa tanta gente y por eso hay tantos casos de emprendedores que quedan en la mitad.

“Si todos pretendieran emprender, no tendrías a quién contratar en las empresas, tienes que tener una personalidad para aguantar el estrés, para poder vivir surfeando todo el día y hay mucha gente que no es así, pero que no quiere aguantar a un jefe. No porque no quieres tener un jefe vas a emprender, esto es una opción de vida, no es moda. Me da rabia que por tratar de incentivar el emprendimiento y que el país crezca se haya transformado en algo más distorsionado que real, hay mucho emprendedor fracasado en el camino y eso también es una mala señal.

Una vez escuché en una charla a una persona que dijo: “Siempre cuando entrevisto a posibles empresas donde invertir les pregunto si han quebrado. Porque si no han quebrado lo más probable es que lo hagan conmigo, porque alguna vez en tu vida vas a quebrar en Chile”. El reemprendimiento es súper mal visto y todos los que quedan en el camino hacen que sea más difícil para los de verdad el volver a reemprender, porque hay mucho emprendimiento fracasando que no debería haber existido.

Actualmente emprender tiene que ver más con una moda de no tener jefe o manejar tus tiempos, pero a lo mejor podrías hacer lo mismo trabajando en una empresa. Hoy existen muchas empresas en las que puedes trabajar desde la casa, hay formas de vida siendo trabajador que son muy similares a lo que podrías tener siendo emprendedor”.

Ver fuente original

Otros Posts:

Descargar Catálogo